espejos de agua
susurran en sonido
la noche
la luna le da la espalda
y trasluce como oro negro
las flores desnudan su centro para que las toquen
el viento pedalea hacia el norte
y muere de sed entre las piedras
el mar, lejano
quema.
el fuego, ajeno
llama.
la luz reduce
las sombras que la oscuridad velando aclara.
espacio que abarca todo
lo que el silencio atrapa
inutilidad del ser: ser lo que no es.
se cansa en el juego de vivir
aprende a amar
aprende a sentir
para buscar la paz
deseo que no termina.
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