miércoles, 12 de mayo de 2010

Bs.As.


Los ojos bien abiertos y mirando arriba para ver los árboles que visten la ciudad.

Sin temor inventa algo y busca a alguien rápido para que te acompañe en los días fríos.
Dedicale especial atención a las puertas gastadas por el viento y el sol.
No creas mucha humanidad en ningún lado.

Hoy hablo desde aquí, aquí, 

-aquí que me mata-
Este mal aire que me haz dejado desairando lo poco y bueno 
que tenia para dar.

Huyo, a mi lugar de nadie. 

Buenos aires que no cambia, 
en dos segundos se dibuja otra, y 
Me espera con ganas de lamerme las pestañas para que descanse en ella. Entonces me muestra un destello que me anime: que salte, qué ría.

Adiós, aguzados empleados de lo apático. Se acabo el jueguito n que tiene suerte y siempre ha podido bancarse la soledad.

Adiós a tu vos del que te despido un tú.
Adiós, como quien tiene todo eso en sus manos para decirte que no necesita nada más.