jueves, 30 de agosto de 2012

Toda la musica del viento
el despertar del eco
el sublevarse en vuelo
y no aguantar el suelo
hace caer.
Sombra de mujer
cabello negro
piel suave -sua pele-
el viento se agrieta tocando tu pelo
y suena a su encuentro una flauta que acompaña.




A la aurora le sirven los cuerpos desgastados por el tiempo, las fotografías -poco le sirven los espejos-
su luz desprende la nostalgia y la duda.

Habrá que imaginarse las cosas que no existen cuando vemos las que existen.

Que miedo tocarlo todo tanto. Palpar será lo mas humano y al mismo tiempo todo lo contrario. Palpar, reprimirá otros sentidos esenciales al amar.
Dibuja en tu mente
peces en el agua hablando del cielo.
Aves en los arboles viendo llegar el invierno.
lLlanto silente en la risa de la hiena.
Cegedad, Dios con la buena palabra en la boca. 

Pesadillas de madrugada, con un ala rota,
como gaviota mirando al mar.

Recuerdos que derrotan,
canción que no sabe cantar.

A quién no se le quiebra el canto cuando intenta cantar su llanto desde lo que cree amar?
"Ando penando por un milagro,
ando buscando un amor,
ando llorando por un panal
donde meter mi cuchillo"

De alguna canción de Pascuala Ilhabaca 

domingo, 12 de agosto de 2012

Escuché un candomBE que decía

Diseño el silencio 
que da la palabra 
manchada en el papel.

El aire exquisito de mi llegada 

construye el camino hacia la nada
-que es el hambre- de encontrarme en mi lugar.
Darle poder al andar para que el corazón pueda respirar, pueda tejer su libertad.
Darle voluntad al movimiento para que el pensamiento resquebraje
los lamentos que sustraen la alegría.

Porque la alegría es el fruto, no es la risa

es el pan que comes cada día
cuando por dentro tiemblas de dolor.
Porque la alegría te enmagenta, 
te da una muerte lenta como la del caracol.

Habré de cantarle al niño.

Pues yo les canto a los que saben que no saben, como yo.
Yo les canto mi canción.