martes, 29 de mayo de 2012

Hoy me he vestido para morir un poco. Llevo puestos mis mejores trapos como consuelo de ganar un algo mientras te pierdo. Hoy he vuelto a escribir. Has hecho que vuelva a escribir. Tú te vas. Cuando nace una perdida, hay que ponerse lo mejor que tengas para recibirla con honores, para darle cara de sol para que no se te note la luna que llevas dentro, la rabia que libera angustia y ese dolor que tocas como si palparas una herida abierta. Cuento las horas para saber la diferencia entre tus días y mis días. Y lloro, (ojalá solo sea este día). No hay otro dolor del que quiera alejarme mas en la vida que el de perder un amor. Llanto purificador, dolor de mar, padecimiento, si pudieras ver mis ojos no me dejarías. He muerto un poco. Debo agradecer al cielo.