lunes, 17 de junio de 2013

espejos de agua 
susurran en sonido 
la noche 

la luna le da la espalda 
y trasluce como oro negro 
las flores desnudan su centro para que las toquen
el viento pedalea hacia el norte 
y muere de sed entre las piedras

el mar, lejano 
quema. 
el fuego, ajeno
llama. 
la luz reduce 
las sombras que la oscuridad velando aclara. 

espacio que abarca todo 
lo que el silencio atrapa

inutilidad del ser: ser lo que no es. 

se cansa en el juego de vivir 
aprende a amar 
aprende a sentir 
para buscar la paz 
deseo que no termina.