domingo, 5 de junio de 2016


Mucho sol
mucho miedo
y un latido constante 

Puedo ser 
un lamento 
escondido en el aire 

Si me atrapa el viento 
también puedo ser baile
puedo ser movimiento 
y aún asi verme frágil

Sigo de cerca el silencio inmortal 
en mi ropa 
ni mi falda se mueve 
por miedo a la derrota 

... y has venido a buscarme después de tanto tiempo.   




Ando en busca de lo más bello
supongo (por lo que he visto) que es difícil encontrarlo.
Supongo también (por lo que cuentan) que una vez lo vea voy a saber que era precisamente eso lo que andaba buscando.

Aquello que busco se llama “lo más bello” porque tiene voluntad de bondad.  
Porque seguramente lo recorre a uno como un río que se trasforma en energía,
convirtiéndome en movimiento, en fragilidad.

No sé dónde buscarlo,
sin embargo sé que si es acción, si es movimiento
nombrarlo no es suficiente
exige rituales honestos del cuerpo,
un ir yendo que hilvana el acto
una cadencia mental que ata el corazón a un hilo
que va desde el desconcierto hasta el asombro.