debo reinventar el olvido
no tiene nombre la vida,
la confusión inventa nombres
el llanto cotidiano, inverosimil advierte el salto al abismo.
lo que se espera de mi es que ya no valga un centavo
no he caido para reinventarme, he caido para aceptar que no estoy ganando nada y he perdido poco. el viento en la cara ya no me anima a hablar.
virgen aun soy. la realidad es sintetica todavia. puedo ser lo que se me venga en gana: poder de persuación de la mujer que no se suma al letargo quisquilloso de la desmesura
si de algo soy consciente es que traje demasiadas maletas, demasiadas aventuras que creia que iba encontrar aqui tambien. lo que me pesan son las maletas.
malditas maletas si fueran parte del ovido, y no tuviera que reinventarlo, por eso es. no tengo a donde ir. y si me despojo, como me despojo del nombre de las cosas?. igual tendrian que llamarse de alguna forma. yugo, atadura...
y tambien pueden llamarse sacrificio, donacion (ah! guitarra malevola y mal adaptada al sonido) OFRENDA para que el olvido se reinvente debe ofrendarsele algo.