Es siempre la belleza un acto de pureza.
Terciopelo blanco, vestido de oriente. Ojos privados de color.
Solo nos queda el sentido para asir su canto, para danzar junto a la hoguera que advierten en blanco y negro.
Mujer, pareces un circo de colores, una constelación.
La mitad de tu cara cubierta, como el sol cuando atardece sobre el desierto.
Todo tu cuerpo disimulado en el incienso,
Y velos que nacen de ti para amedrentar el deseo de los hombres.
Tendrás un día para revelar tu cara al mundo.
Un día, solamente para ser libre.
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