jueves, 8 de julio de 2010

El viento de la noche nos espera, con guitarra en mano, animaremos la fiesta..

(mi cerebro, celebra que celebro)

Padecer como una herida de Dios
Como solo una herida de dios pudiera lacerar.
Padecer en el silencio de la imposición, en el silencio de la oposición
Padecer tanto y al margen de la locura con que la sangre de la herida de Dios me envuelve
Padecer y ser familia de la herida de Dios.
Solo de la herida Padecer a Dios.

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