Ahora que he visto tanto de sombras y de espejos que no se como llamarme, donde resuena mi eco.
-hay que hablar poco para escuchar muy quedo lo que dice la luna de sutiles velos-
y recordar las alfombras de los pastizales secos que alumbraban mi infancia como en aquel enero.
ahi yo era joven y limpia y eterno el ensueño
de ver pasear a mi madre cerca y tambien lejos
donde la risa era el canto mas proximo al beso
donde la mirada no desvelaba ni el mas antiguo deseo
alli donde mi padre saboreaba el aire
y mi madre cantaba en la tierra del silencio
y mi hermana era un ave, una hormiga, un olor dulce en las entrañas de la tierra.
alli mi mar mi rio como mi pie y mi ala.
alli mi sustento, mi fruta, mi olor a caña quemada.
como te extraño trapiche, como te entregaria mi alma
por un instante en olores de ti, abrazada
y esa mi montaña tejida, de llanura fertil bañada
de esta melancolia que roe con dientes filosos mi alma
de esta tristeza tan grande, que da estar lejos de casa
de tener el corazon virtuoso para darselo a mi madre
y que mi padre me espere en el centro de la plaza
para caminar con el de su mano, bien atada.
pronunciando el silencio y sin decirnos nada.
!que de un salto el recuerdo y que no sea una redada
que mi voz alcance las tierras que ahora se ven lejanas
que donde moren mis penas
more mi bien amada
madre, luz de mis tinieblas
padre, sol de mis entrañas.
alla va la sonrisa que salia con la lagrima.
alla va la caricia que no desperdicia habla.
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